El poder de las imágenes en el mundo digital lo es todo. Imágenes que pueden ser gráfica o creadas por las palabras.
Los sueños, las anécdotas, siempre causan fascinación porque cumplen su cometido de transmitir una idea o un sentimiento.
Son capaces de hacernos ver la lucha contra una pantera, el escalar una montaña llena de nieve, cualquiera que sea el narrador, siempre logra atraparnos.
Las historias siempre han sido parte de la experiencia humana y en este tiempo donde la comunicación es instantánea es a través de las imágenes que vemos en todo tipo de formatos a través del social media.   
Las marcas que consiguen comunicar historias, son aquellas que logran conectar con una audiencia cada vez más indiferente ante la gran variedad de contenidos que compiten por su atención.
Lo que hacen es tocar las fibras sensibles del posible cliente para que inmediatamente relacione su marca con un sentimiento.

 

 

Ante la gran competencia que existe, asegurar de que tu negocio está contando las historias correctas para conectar con tus clientes es una herramienta que puede hacerte ocupar  un lugar importante en el mercado.
Crear la historia de tu marca hará que destaques porque si se hace bien, está demostrado que puede hacerte llegar al público que necesitas.
Si quieres empezar hoy mismo, verás que además de ser ejercicio que puede traerte grandes beneficios para tu negocio, es muy entretenido.

Alfredo Benítez- Marketing Digital

PASO 1. Conoce tu mercado

Para dar este paso de construir tu historia en el mundo del marketing digital  primero debes conocer quienes son tus clientes desde el punto de vista del mercado al que le apuestas o que ya ubica consume tus productos o servicios.
Para lograrlo es importante hacerse unas preguntas sobre tu audiencia que deben incluir el estilo de vida, los hábitos, sus valores, etc.
¿Son tus productos y servicios para hombres o mujeres? ¿Tus productos son para gente soltera de un estilo de vida determinado o son casados con hijos que sostienen un hogar?
Si quieres saber cómo empezar a conocer a tus clientes para dar este paso, te recomiendo una entrada de este blog que profundiza mejor en el tema de construir la “persona” de tus clientes.
Leer más: ¡Conoce a tu mercado digital! 
Lo que es importante es que tu historia vaya dirigida a ese sector, quizás habrán hombres adultos mayores de 40 que se interesen en los peluches pero es razonable pensar que difícilmente  ese mercado por sí sólo va a hacer prosperar tu negocio.
Recuerda que cada historia debe provocar una emoción que perdure en la mente de tus clientes.
Dependiendo quienes sean, va a significar hacia dónde vas a dirigir la historia de tu marca.

 

PASO 2 

imagen-2-story

La historia de tu marca es también tu historia.
Pero para crear una historia necesitas definir a los protagonistas.
Los grandes cuentos tienen estructuras y personajes típicos para conformarse.
Checa estos modelos que cuentan historias desde estos modelos clásicos:
  1.  El Héroe
  2.  La Princesa
  3.  El Villano
  4.  El objeto sagrado

 

1.- El Héroe.
El héroe es el que le pone la emoción a la historia. Genera empatía con la audiencia, sobre él recae el peso de la historia y sus acciones deciden el resultado.

Todos los comerciales tienen protagonistas pero no todos son héroes. El héroe es aquél que consigue superar sus limitaciones y que evoluciona en algo más gracias a la relación que se establece entre producto y deseos humanos.
Esto queda muy claro en la mayoría de los comerciales de productos deportivos, gimnasios,  
2.- La Princesa.
Este modelo de historia tiene como base, los problemas de los clientes y la solución que un producto puede ofrecer para alguna situación en particular.
Nota que en este comercial lo más importante es la historia antes que una marca y al poder transmitir una preocupación real se convierte en solución gracias al producto.

Este modelo es ideal precisamente para la solución de problemas o  hacer notar un sentimiento de vulnerabilidad que creen la necesidad de un producto determinado.
Ideal para compañías de seguros de autos, talleres de servicios automotriz las 24 horas, servicio de transportación express, entre muchas otras.
3.- El villano.
El villano de tu historia es el problema que tus visitantes o clientes van a remediar con tu producto o servicios.
¿Recuerdas los infomerciales de la televisión que exageraban los problemas para venderte un producto?
Ese es un ejemplo muy burdo de cómo hacer que la figura del villano ocupe la parte principal de tu historia.
A una historia sobre problemas se le puede agregar elementos de comedia que la hacen aún más emocional y efectiva.

 

En este ejemplo Goodyear usa a un “villano” (las llantas ponchadas) para promover su modelo de neumáticos anti- ponchaduras.  
Ha demostrado efectividad en: marcas de servicios, limpieza, gadgets domésticos, entre muchos otros.
4.- El sabio
¿Es tu producto algo dirigido a mercados más especializados?
Supongamos que tienes una empresa que desarrolla softwares para restaurantes.
Tu misión es proponer soluciones integrales que incluyan toda una serie de sofisticados sistemas que agilicen los procesos internos de un negocio restaurantero.
La marca que representas debe enseñar que está un paso adelante en la industria y tiene la visión suficiente como para brindarte soluciones.

Esas soluciones deben hacer ver a tu marca como “el sabio de la historia”.
Ideas para empresas que brindan servicio a otras empresas, procesos especìficos de determinada industria, transporte, manufactura, etc. Y todo lo relacionado al B2B. (Business to Business)
5.- Un objeto sagrado
El producto o servicios que ofreces debe ser representado por un bien que va más allá de tu producto o tu servicio.
Una vez que conozcas tu mercado y decidas qué modelo de historia te conviene, es hora de pensar en la magia de tu producto.
Ya sea que vendas autopartes, helados, alimentos, alarmas o seguros, todos tus servicios ofrecen un “bien más allá”.
Si vendes café, vendes sonrisas en la mañana, despertares, ganas de levantarse, etc.
Si vendes artículos para fiestas, vendes momentos, alegría, emoción entre muchas otras cosas.
Si vendes llantas vendes seguridad, vendes caminos recorridos, esfuerzo y más que todo eso.
Es indispensable que una vez que pienses en tu mercado, tu historia y los bienes mágicos de tu marca, es una gran forma de empezar a establecer conexiones emocionales con tus clientes.
Si deseas saber cómo contar la historia de tu negocio, no dudes en comentar.
¡Nos leemos pronto!