Una marca es una historia que nunca termina.  

Steve jobs, Walt Disney, el Santo, y cientos de miles de personas saben que al contar una historia, puedes conectar mejor con la gente que te rodea.  Contamos historias a nuestros amigos, padres, hijos, clientes, y transmitimos el conocimiento así como anécdotas para hacer memorables los momentos de nuestra vida.

En alguna ocasión, hubo una persona, Jorge Malacara,  que estaba cambiando el lugar donde vivía, llegó a una ciudad pequeña, y a la entrada de esta, estaba una especie de vigilante y sabio.  Jorge se acercó y le preguntó – ¿Cómo es la gente que vive en esta ciudad? – El vigilante le respondió – ¿cómo es la gente de donde vienes? – Jorge respondió:  la verdad, es gente mentirosa, oportunista, que solo quiere aprovecharse de los demás – El vigilante le respondió: En esta ciudad, la gente es exactamente igual. – Jorge Malacara siguió su camino.  El vigilante lo observó perderse a lo lejos.

A los pocos días, llegó Jorge Buendía, que también buscaba un mejor lugar para vivir, estaba el mismo vigilante a las puertas de la ciudad – Jorge Buendía preguntó – Señor, ¿cómo es la gente que vive en esta ciudad? – el vigilante respondió: ¿cómo es la gente de donde vienes? – Jorge Buendía respondió: Era la gente más amigable, cooperativa y amable que he conocido señor, ¡los voy a extrañar! – El vigilante contestó:  En esta ciudad, la gente es exactamente igual.

i see you

Vemos en los demás lo que vemos en nosotros mismos.

Para comenzar una estrategia de marca personal, es indispensable conocernos, tener un propósito claro que nos brinde dirección y con base en ello, comenzar una secuencia de acciones que nos conduzcan al lugar que queremos llegar.

Conócete a ti mismo

Por algo en el oráculo de Delfos en Grecia, estaba esta máxima del ser humano.  Tenemos la oportunidad de conocernos, de reconocer nuestras habilidades y talentos y ponerlos a trabajar para servir a los demás.  Es vernos a nosotros mismos con objetividad.

Haz un inventario de tus habilidades

Seguramente tienes habilidades que realmente te hacen diferente.  Es mucho más importante enfocarse en las habilidades que te hacen diferente que en tus fortalezas.  Estas habilidades diferenciales son las que te hacen ser tu.

Te recomiendo que hagas un listado lo más completo, en el que incluyas todas las habilidades que tienes.  Puedes preguntarle a tus amigos y conocidos cercanos para validar lo que tu percibes de ti mismo.

Estas son fáciles de reconocer ya que las haces fácilmente y sin esfuerzo.  Son esas cosas que haces que realmente disfrutas hacer.  Y eso nos lleva al siguiente punto.

Encuentra tus pasiones

Las pasiones, en el mejor de los sentidos, son esas actividades que nos proporcionan un bienestar o deleite.

Las pasiones pueden ser desde leer, escribir, producir videos, leer sobre geometría sagrada, conocer gente nueva, hablar por teléfono, usar la tecnología, gadgets, videojuegos, jugar fútbol, pintar al óleo, cantar, tocar sax, maquillarte, salir a correr, comprar, en fin.

Son todas esas habilidades que realmente disfrutas, y que te generan un sentimiento o sensación de bienestar.

De igual forma, puedes hacer una lista con ellas.

Encuentra tu propósito

Se dice más fácil de lo que es encontrarlo.  Si quieres irte a cuestiones filosóficas y divinas, todos estamos aquí para cumplir un propósito.

Por eso todos somos como olas del mar, que cada uno de nosotros es único, diferente e irrepetible, y sin embargo, somos parte del mismo mar.  El objetivo de la ola es llegar hasta la orilla.

¿Cuál es ese gran objetivo que tienes?  ¿Qué forma tienes de expresar tus talentos y habilidades y ponerlos al servicio de los demás?  ¿Trabajas an algo que te divierte y te hace feliz?  Te sugiero que hagas el mejor uso del siguiente paso.

Imagina tu futuro

Con las habilidades que cuentas hoy,¿que te gustaría estar haciendo en 1 año? ¿en cinco? Imagina tu futuro con toda la intensidad que sea posible.  Cuando imaginamos nuestra vida hacia el futuro, vamos desarrollando y encontrando ideas, emociones y experiencias que queremos vivir.

Es por eso que dicen que la mejor manera de predecir el futuro, es crearlo.  Sólo cuando lo imaginamos, encontramos e identificamos si ese futuro, es la experiencia de vida que queremos tener.

Siempre tenemos la oportunidad de modificar nuestro futuro. El destino no existe, el destino lo construimos.  Y las decisiones y acciones que hagas hoy, son los escalones que te acercarán o alejaran de ese futuro que quieres crear.  Estamos hablando de que una marca personal, bien dirigida y organizada, puede crear tu realidad.

Vive tus emociones antes de que sucedan

Es super importante, ants de formular un plan estratégico para tu marca personal, que realmente te siente s a imaginar cual es el resultado que quieres obtener con lo que vas a hacer.

Cientos de autores recomiendan comenzar con un fin en mente.  Lo interesante de saber cuales son esas emociones, es que nuestra mente se enfoca y comenzamos a diseñar un plan, basado en esas sensaciones y experiencias que queremos vivir.

Define tu estilo

 

mini

Quizá no sea lo más importante, sin embargo, si lo es.  ¿Te ves a tí mismo como un Mini? o quizá como un BMW, o te ves como un hotel de súper lujo, o un avión de pasajeros.

El definir un estilo propio en el que destaquen tus diferencias y tus fortalezas sean las protagonistas, es clave para que la gente te reconozca, además de por tu desempeño, por determinadas características únicas en tu forma de ser, de vestir, de hablar, los colores que usas y así.

En otro post conversaremos sobre como desarrollar cada uno de estos puntos de forma sistemática.

Puedes leer el post para hacer una estrategia poderosa.

Lo más importante, si lo encuentras útil, comparte.  Gracias.