Cuenta la historia, que en Octubre todos los marketers pueden morir.

¿Por que habría de morir un marketer en estas fechas? ¿O es que acaso los marketers son inmortales?

Te puedes convertir en Zombie

Si eres un marketer y trabajas para alguna empresa, seguramente tienes la seguridad o inseguridad de que cuando van bien las cosas, tu eres el que se lleva las ovaciones, pero cuando la situación se pone difícil, el primer departamento que se llevan a ultratumba ¿cuál crees que sea?

Efectivamente, el tuyo, y seguramente, además de que seas el Gerente o Director de Marketing para cualquier empresa, siempre tendrás el riesgo de convertirte en un zombie.

Te conviertes en zombie, cuando dejas de divertirte con tu trabajo, cuando vuelves rutinario el camino de tu casa al trabajo, cuando regresas por el mismo camino todos los días, cuando dejas de prestar atención a la gente que te rodea.

Cuando haces una y otra vez los mismos reportes, las mismas entregas, cuando dejas de reírte.  Las fases de conversión en zombie son las siguientes:

  1. Comienzas a verte pálido y sin color por que no sales de tu oficina a tomar el sol
  2. Dejas de llamarle a tus amigos o salir con ellos por que estás trabajando
  3. Durante la comida, únicamente estás pensando en los pendientes que tienes que entregar y ni sabes que comiste
  4. La gente que te rodea te observa con cara de: Está por darle un coma a este tipo o tipa
  5. Tu nivel de estrés es insoportable para ti y tu gente cercana
  6. Es lunes y tu actividad cerebral es cero
  7. Empiezas a querer comer cerebros 😛

Bien quizá no sea tu caso, pero espero que haya ilustrado el punto.

Cómo evitar convertirte en zombie o calabaza de Halloween

Debido a la alta exposición de diferentes bacterias, virus, agentes negativos, desilusiones y cientos de peligros a los que estamos expuestos todos los días los marketers ya sea por:

tomar de decisiones, hacer sesiones de brainstorming, mejorar productos existentes, diseñar campañas de publicidad, o tratar de entender como funcionan las nuevas tecnologías sociales para el beneficio de nuestra marca, es super importante que podamos modificar nuestras rutinas para evitar la muerte de los vivientes: caer en la rutina y falta de interés.

Para evitar convertirte en zombie puedes:

  1. Despertar más temprano todos los días y usa un camino distinto para ir al trabajo, a la escuela de tus hijos.
  2. Hacer algo todos los días que normalmente no haces, desde saludar a alguien que te cae mal, hasta gritar a todo pulmón mientras manejas, o hacer un cumplido a alguien sobre su peinado (debes ser sincero ¿ok?)
  3. Salir a caminar al menos una cuadra, todos los días, y observa bien el entorno
  4. Al finalizar el día pregúntate: ¿Qué fue lo que más me gustó del día y qué fue lo que menos disfruté? Escribe tus respuestas
  5. Llamar a algún amigo con el que no hayas hablado hace mucho

La muerte del marketer

En esta profesión del marketing, así como en la de tecnologías de información, comunicación y tantas otras, los cambios se gestan a una velocidad realmente aterradora.

Apenas estás por dominar estrategias nuevas y ya se saturó el mercado.  La competencia sigue abaratando precios a pesar de ofrecer servicios de menor calidad. La gente de marketing está condenada a morir.

Todos los días morimos, durante la noche, al dormir, y tenemos la oportunidad de comenzar de nuevo, con nuevos aires, con nuevas ideas, con nuevas actitudes.

calavera gif

De manera natural, todos nos enfrentamos a la muerte, en México, celebramos este día con festejos, comida y realmente es una forma de honrar a nuestros antepasados y nuestros difuntos.  El marketer creo que puede honrar también sus experiencias pasadas, analizar que le ha funcionado y que no.  Tus éxitos y fracasos son lo que hoy te hacen quien eres.

La muerte como tal es un proceso natural, y generalmente el que muere, pues deja de existir, deja de ser quien era.

De forma metafórica, como marketer, podemos morir dejar atrás lo que no funciona, y establecer nuevas formas de disfrutar nuestro trabajo, capacitarnos y  sobre todo, estar cada vez más conscientes de que en nosotros está la fórmula de crear una mejor marca todos los días:

nuestra  propia marca.