Cuenta la historia…

Salí a las 7:40 am.  Y durante el día tuve más de cuatro citas, presentaciones de ventas y proyectos con clientes.  Después de la cuarta cita, un café en Starbucks, me quedé sin batería.  Levanté mi backback y que creen: No estaba el cargador. Recordé que la noche anterior, mientras preparaba todo lo que me llevaría al día siguiente, recibí una llamada al celular, salí de mí oficina, regresé por el Backpack mientras hablaba por el celular, metí la laptop al backpack, y lo cerré.

Desperté temprano

Primera cita, ocho de la mañana, y mientras proyectaba el informe de resultados de varias campañas a un cliente, y su equipo de marketing, mostraba unas herramientas a su gerente.  Terminó la cita y me fuí a la otra.  Ahí era una presentación de servicios, ya estaba el proyecto conectado y el dueño de la empresa listo.  Hice mi presentación, quedamos en agendar otra cita para evaluar la propuesta.  De ahí me trasladé a ver a otro cliente y mostrarle los avances del diseño de su estrategia digital, marketing de contenidos y cómo es que llegamos a esos mensajes, me sentí muy bien al ver complacido al cliente; definimos la fecha del Kick-off.

Pasé a saludar a otro cliente (más bien a un amigo) revisamos sus estadísticas en Facebook y le explicaba sobre la hipersegmentación que ahora se puede lograr.  18% de Batería.

Starbucks sin batería.

De ahí me fuí directo a un Starbucks, a mandar unos emails, y a vaciar mi mente de la reunión que tuve respecto a la presentación de servicios, podía ir a la otra cita que estaba como a 45 minutos de donde me encontraba.

A medio café, me levanté para ir por una galleta integral.  Al regresar, vi que mi pantalla estaba en negro.  Simplemente se durmió -pensé – y al agitar el mouse, no encendió, -debe ser la batería- a lo que seguidamente metí la mano en el backback, buscando el cargador.

– ¡Demonios! Muy mal Benítez, muy mal.  No traes el cargador – me dije internamente -Y lamentablemente, es una Mac (digo lamentablemente por que no todas las personas cuentan con una de ellas, por lo que es más difícil llegar a una oficina y que alguien te ayude).  Me faltaba aun una presentación de ventas con un nuevo prospecto.

Me sentí nervioso, por un momento, pensé en regresar a mi oficina por el o comprar uno en el camino (claro, solo cuestan como 150 dólares) entonces, me subí al coche con mi café y en el camino pensaba que haría con la presentación. si no tenía batería mí Mac.

El cielo tiene la respuesta.

Al salir a la carretera,  recuerdo que observé que el cielo estaba sumamente azul, semi despejado y tenía unas nubes espectaculares, realmente hermosas.  – ¿Son cirros o son cúmulos? – Cúmulos son las que parecen algodón – escuché la voz de la maestra mientras recordaba esa clase. – Están increíbles las nubes – pensé…;

Recuerdo que cuando estudié fotografía, un maestro nos comentó, que algún fotógrafo, se dedicó a fotografíar nubes y las seguía literalmente por todos lados. – ¡La nube! – Ahí estaba la solución

Mi presentación en la nube

Al llegar a la cita, me bajé del coche más confiado, ya que sabía que este nuevo prospecto, contaba con conexión a internet y varias computadoras.  Al bajar, ni siquiera bajé el back pack.  Cuando saludé a Miguel, el prospecto, observé que buscaba algo en mí, quizá una tablet o computadora; caminamos hasta su sala de juntas y ahí me preguntó:

la-respuesta-en-la-nube

¿Trajiste algo para presentar?  Pensé bien la respuesta: Si, claro, pero está en tu computadora. – Nos reímos – ok, entonces ahora te traigo una computadora.  Una laptop estaba conectada en la sala de juntas, le pregunté: ¿Tiene conexión a internet? – Si -, perfecto, con ella podemos trabajar.

Llamó a dos personas más, se sentaron y mientras tanto ya había entrado a mi cuenta de Gmail. y de ahí a Google Drive, hice la búsqueda de la presentación, y ¡voila!  Tenía la presentación en pantalla y en el proyector.  Miguel no se pudo contener y me preguntó casi al terminar.  – ¿Y cómo accediste a esa presentación? – Me sonreí y le comenté que al finalizar le explicaría que había hecho.  Asintió con la cabeza.

Sus colaboradores, tomaron nota y se retiraron.  Miguel me volvió a preguntar – ¿oye Alfredo, y si yo quiero hacer eso, tener una presentación en otra computadora, puedo?

De la nube llueven soluciones

Mientras le explicaba a Miguel las ventajas de tener información en la nube, pude ver en su ojos el potencial que le estaba viendo, el tiene varias sucursales, y me dijo qe si además de ver el proyecto, podíamos ver otros proyectos, que tuvieran que ver con la solución en la nube.  Agendamos vernos nuevamente, pero esta vez, vía Hangout.

Personalmente me gusta usar Google Drive, por que además de que tienes acceso desde cualquier parte que tengas acceso a internet, hay aplicaciones para Tablet, iPad, iPhone y Android.  Existen otras opciones como Slideshare, HaikuDeck, Prezi, pero a mi parecer la más completa es la de Google.

Si bien el tema de la nube y sus soluciones, sigue siendo un misterio para muchas personas, otras más estamos haciendo uso de ella para nuestro beneficio y el de nuestros clientes.  Si tu o tu empresa, aun no conocen los beneficios de usar tecnologías en la nube, que mediante un enfoque de estrategia puedan ayudarte a ser más efectivo, y en caso de que olvides tu cargador, aún así puedas seguir trabajando. 😛

Gracias por leerme.

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